Bolitas de mousse de morcilla

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La verdad es que este es uno de esos “experimentos” de cocina
que a veces salen buenos y otras no hay por donde pillarlos, pero en este caso,
acerté de lleno con la alquimia.
Una tapa muy rica y muy fácil y barata de elaborar.
INGREDIENTES PARA 16 BOLITAS
1 Morcilla de Aragón
1/2 Cebolla tierna de Fuentes
1 Triangulo de queso Brie
4 Cucharadas de tomate frito casero para decorar
Aceite de oliva virgen extra
PARA LA BECHAMEL
Harina
Leche
Nuez moscada
Sal
Aceite de girasol
PARA EL REBOZADO
2 Huevos frescos
Pan rallado
ELABORACIÓN
Quitarle la piel a la morcilla y trocearla con el cuchillo en trocitos pequeños y reservar.
Cortar la media cebolla de Fuentes en juliana (trocitos pequeños) y reservar.
En una sartén ponéis unas tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra y
ponéis a freír la cebolla. Cuando empiece a ponerse transparente le añadís un
poco de sal para que acabe de soltar el agua y a continuación incorporáis la
morcilla de Aragón troceadita. Lo tenéis todo en la sartén sin parar de remover
unos cinco minutos aproximadamente y reserváis.
A continuación toca elaborar la bechamel que aunque está en varias recetas, os
la explico también en esta para que no andéis buscándola por el blog.
Poner en una cacerola no muy grande, un poco de aceite de girasol y “en frío”
para que no se hagan grumos, ponéis un par de cucharadas soperas rasas de
harina y lo mezcláis bien con una varilla de cocina hasta que veáis que no hay
ni un grumo de harina. Es un truco perfecto que me enseñó mi mujer y que
siempre sale.
Cuando se haya mezclado todo bien vais añadiendo la leche sin dejar de remover
la mezcla (hay quien dice que tiene que estar la leche caliente, pero yo lo
hago con la leche fría y el resultado es perfecto. A gustos).
Cuando veáis que la bechamel tiene la consistencia necesaria, ni muy espesa ni
muy clarita, la retiráis del fuego y le ponéis un poco de sal y nuez moscada.
Renovéis un poco y reserváis un minuto.
Volvéis a poner la sartén con la cebolla y la morcilla frita previamente en el
fuego y cuando empiece a calentarse le añadís unas ocho cucharadas de la
bechamel y lo mezcláis todo bien.
A continuación le añadís a esta mezcla el queso brie y seguís dándole vueltas
hasta que se funda con la mezcla (más o menos en tres o cuatro minutos tiene
que estar fundido).
Lo ponéis en una pirex la mezcla y dejáis que se enfríe bien antes de montar
las bolitas.
En un recipiente donde podáis manejar bien las bolitas, batís los dos huevos y
en otro ponéis el pan rallado.
Con dos cucharillas de café (es la medida perfecta para cada bola) les dais la
forma y la medida y las pasáis por el huevo, por el pan rallado, por el huevo
de nuevo y finalmente por el pan rallado.
Lo paso dos veces para darle más consistencia al rebozado y como lleva queso,
quede crujiente al freírlo y no se salga el relleno.
Finalmente en una sartén con abundante aceite de oliva, vais friendo las
bolitas, sacándolas a un plato con papel absorbente para que elimine el exceso
de aceite.
Presentadlas en una bandeja con el fondo del tomate frito casero.
Están exquisitas!!!!

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2 respuestas a Bolitas de mousse de morcilla

  1. Carmen Roldán dijo:

    Una pregunta…, mi colesterol me dice, tridente en mano, “hazlo, hazlo” y la cabeza me dice “aaaaaande vas”, doctor, ¿a quién le hago caso…?, con esta pinta que tienen creo que voy a ser débil…

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