
Seguramente te has preguntado alguna vez (yo me lo he preguntado muchas), como se hacen esos boquerones en vinagre que comemos en los bares y que están tan ricos.
Pues bien, si sigues estas sencillas instrucciones podrás hacerlos en casa y no tendrás que seguir comprándolos en el super (aunque sea mucho más cómodo comprarlos hechos que hacerlos). La satisfacción cuando los comas será mayor.
INGREDIENTES
1/2 Kilo de boquerones frescos (a mi me gustan los de tamaño mediano).
1 Diente de ajo
Perejil fresco
Vinagre de manzana
1 Vaso de agua
Sal
Aceite de oliva virgen extra
ELABORACIÓN
Primero, y si no os lo hace vuestro pescadero, tendréis que limpiar minuciosamente debajo del grifo los boquerones, quitándoles la cabeza, las tripas y la espina hasta dejarlo en filetes individuales. Yo además les corto con unas tijeras los laterales interiores de las espinas para dejarlos como los de la foto. A la hora de presentarlos quedan mucho más bonitos.
Los ponéis en un escurridor para que suelten el exceso de agua y los reserváis.
Picáis el diente de ajo muy muy fino, o si tenéis un machacador de ajos, que es lo más práctico, lo pasáis y reserváis.
Una vez que tengáis los boquerones escurridos, los vais poniendo en un recipiente extendidos hasta completar una capa todo lo que de el recipiente. Les ponéis sal y seguís colocando boquerones por capas hasta que los pongáis todos. Cada capa de boquerones que pongáis le ponéis sal.
Una vez colocados todos los filetes, le añadís por encima el ajo cortado o triturado y el perejil cortado muy fino también.
Le añadís el vinagre de manzana hasta que los cubra y los metéis en la nevera para que reposen 24 horas.
Una vez hayan reposado esas veinticuatro horas, añadís el vaso de agua y una chorrada de aceite virgen extra y lo volvéis a dejar reposando otras 4 ó 5 horas más.
Transcurrido ese tiempo, ya estarán listos para comer.
Tenéis que tener en cuenta que cuanto más tiempo estén el la nevera una vez estén elaborados, más perderán su frescura y se pondrán más fuertes de sabor, por lo que es recomendable que no tardéis mucho tiempo en consumirlos.
Espero que os guste la receta y la pongáis en práctica.
Boquerones en vinagre caseros
Arroz picante con conejo
Uno de los platos clásicos en mis fogones!!!.
Otra cosa no, pero especialistas en arroces varios, si que somos (más mi mujer que yo, todo hay que decirlo).
Hay un dicho popular que dice que “Una familia española es un grupo de gente que se reúne los domingos a comer paella”, pues bien, en nuestro caso, totalmente cierto.
Aquí os dejo la receta de uno de esos arroces especiales con el que nos deleitamos el estómago los días especiales.
INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS
½ Conejo cortado a trocitos no muy grandes
2 Tazas de arroz bomba Prados del Colono de Valmuel
½ Cebolla de Fuentes
½ Kilo de champiñón
1 Pimiento verde no muy grande
1 Diente de ajo
1 Cayena
2 Cucharadas de tomate frito
Romero seco
Tomillo seco
Pimienta negra molida
Sal
4 Tazas de agua caliente
Aceite de oliva virgen extra
Perejil en polvo para decorarlo
ELABORACIÓN
Primero, tenéis que rociar el conejo con sal, pimienta, tomillo y romero a vuestro gusto, dándole vueltas y vueltas con la mano hasta que quede todo impregnado (os recomiendo hacerlo en un recipiente como para ensaladas para que se os mezcle bien todo).
Una vez hecho esto, cortáis la cebolla, el diente de ajo, y el pimiento verde en trocitos pequeños (como para hacer sofritos).
En una cacerola plana o en una paellera, ponéis unas cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen y añadís la cayena junto con el conejo que ya estará impregnado de todos los aromas que habéis añadido.
Le vais dando vueltas hasta que esté dorado y una vez que lo tengáis a vuestro gusto, lo retiráis a un recipiente junto con la cayena.
En ese aceite, freís la cebolla, el ajo, y el pimiento verde que previamente habéis cortado y lo tenéis en el fuego hasta que tome la cebolla un color transparente. Le añadís una pizca de sal para que acabe de sudar todo.
A continuación lamináis el champiñón y lo añadís. Le dáis unas vueltas junto con el sofrito y seguidamente, añadís las 2 cucharadas de tomate frito y lo tenéis todo otros dos minutos.
Una vez hecho esto y transcurridos los dos minutos, le incorporáis el conejo frito. Acordaros de no poner la cayena, si no, estará muy picante.
Una vez esté todo junto, añadís las dos tazas del arroz bomba Prados del Colono de Valmuel en Teruel (está impresionante) y lo mezcláis bien todo durante un minuto.
Una vez mezclado todo, es hora de incorporar las cuatro tazas de agua caliente. Es importante que la taza de arroz sea la misma que utilicéis para el agua para que las proporciones sean las mismas.
Ya lo tenéis todo, ahora a esperar unos 12-15 minutos (esto depende de las indicaciones del fabricante del arroz y de si os gusta más o menos “al dente”). En este caso, 12 minutos a fuego medio y cinco minutos más de reposo retirado del fuego con la cacerola o la paellera tapada para que “sude” bien el grano.
A mitad de cocción, probáis el caldo por si le hace falta ajustarlo de sal.
Creo que ya está todo, bueno quizás una recomendación. Si lo acompañáis de un buen vino de cualquiera de las diferentes denominaciones de origen que tenemos en Aragón, os sentará para matrícula de honor, os lo garantizo.
A la hora de presentarlo en la mesa, le ponéis por encima un poquito de perejil en polvo para decorarlo.
Espero que os guste y os salga como a mi mujer!!! Saldréis a hombros, seguro.
Tomate relleno de verano

Esta receta es una manera original de presentar una ensalada de verano
con ingredientes frescos, muy fácil de elaborar y barata que es lo importante.
INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS
4 Tomates de ensalada
2 Latas de atún en aceite
1/2 Cebolla tierna
4 Palitos de cangrejo
2 cucharadas de mayonesa
2 Huevos duros
Un poquito de lechuga para decorar
Un chorrito de aceite virgen extra arbequina Olivalia
ELABORACIÓN
Primero y después de lavar bien los tomates, los tenéis que vaciar cortando un
trocito de la parte superior, con una puntilla cortáis alrededor y con una
cucharilla los vais vaciando, guardando el contenido para más tarde.
Cocéis los huevos unos diez minutos y los dejáis enfriar. Cortáis la media
cebolla tierna muy fina al igual que los palitos de cangrejo y los dos huevos
duros una vez enfriados.
Ahora toca preparar el relleno. Ponéis en un recipiente la pulpa del tomate sin
las pepitas, para que no desprenda mucho líquido, la cebolla picada fina, el
palito de cangrejo, las dos latas de atún en aceite bien escurridas y los
huevos duros.
Lo dejáis todo bien batido y le añadís la mayonesa poco a poco, al gusto pero
que no se apodere del contenido.
Una vez lo tengáis a vuestro gusto, vais rellenando los tomates hasta que estén
llenos.
Para servirlos, podéis cortar un poco de lechuga en juliana (muy fina en tiras)
y ponerlo en la base del plato para que no se os venzan los tomates al
servirlos. Para terminar, le ponéis por encima de la lechuga y el tomate un chorrito de aceite de oliva Olivalia para que le resalte el sabor.
Los metéis en la nevera hasta que estén fríos y a la mesa.
Un plato sencillo y muy recurrente para los días de calor, que por cierto se
están haciendo de rogar un poquito este año.
Hojaldre relleno de setas y jamón
Esta es una receta que hace como nadie mi hermana Alicia y que me pasó la receta para que la probéis vosotros y disfrutéis de ella en alguna celebración especial o en alguna reunión de amigos.
INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS
1 Placa de hojaldre
1 Cebolla mediana
300 g. de Setas (podéis utilizar champiñón)
4 Filetes de jamón de Teruel a taquitos
1 Huevo
Harina
Leche
Pimienta negra molida
Sal
Aceite de oliva virgen extra Olivalia
ELABORACIÓN
Cortar la cebolla fina y en una chorradita de aceite de oliva, sofreir en una sartén.
Cuando esté la cebolla transparente, añadir las setas cortadas a láminas finas. Le ponéis una pizca de sal para que suelte el agua la cebolla y las setas y añadís el jamón serrano a taquitos.
Lo tenéis unos dos minutos todo junto y añadís dos cucharadas de harina. Le dais unas vueltas hasta que se tueste la harina y le vais añadiendo leche (templada previamente en el micro) hasta que se os haga una bechamel más bien espesa, para que aguante luego en el hojaldre.
Le añadís un poco de pimienta y sal al gusto y la ponéis en un recipiente a enfriar.
Un consejo para enfriar la masa: Si le ponéis un papel transparente pegado a la masa que hemos hecho (lo que los cocineros llaman “a piel”) no se os hará esa costra más dura en la parte superior de la masa.
Como hemos dicho, una vez fría la masa que hemos hecho, la extendéis en la placa de hojaldre.
La cerráis como en la foto, con los laterales más largos primero y superponiendo los laterales para que quede cerrado como en la foto.
Batís el huevo y con una brocha lo extendéis por encima (no muy abundante para que no se queme en exceso y le de el brillo necesario).
Al horno a 180º hasta que veáis que se dora el hojaldre y a la mesa.
Lo tendréis que cortar con un cuchillo de sierra, si no, se os va a romper todo porque el hojaldre es muy frágil.
Espero que os guste y os salga como a mi hermana!!!
Caldereta “del 2″

Esta receta, me vais a permitir que se la dedique a mi amiga Elena Pérez, autora de uno de los blogs más toreros de Heraldo.es. “Una del dos” es el nombre de su blog, y si os gusta la Fiesta, no podéis dejar de leerlo…. sabe más que Ángel Solís.
Aparte de compañera de blog, es una fiel seguidora de Yomeloguiso y si tardo más de lo habitual en colgar la receta, es la primera que me llama la atención para que la cuelgue.
La Caldereta de hoy os vendrá bien ahora que anuncian nuevas bajadas de temperaturas.
Un plato de cuchara, contundente y muy campero!!
INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS
1/2 Kilo de costilla de cerdo cortado a trocitos no muy grandes
4 Patatas medianas
2 Cebollas tiernas (si son de Fuentes, mejor) no muy grandes
3 Zanahorias
1 Pimiento verde mediano
1/2 Pimiento rojo
1 Hoja de laurel
1 Cayena
1 Vaso de vino pajarilla (si no tenéis ponéis blanco)
1 Vaso de caldo de carne o verduras
(si no tenéis uno de agua con 1 pastilla de caldo de carne o verduras)
Pimienta negra molida
Sal
Perejil seco (para decorar)
Aceite de oliva virgen extra Arbequina Olivalia
ELABORACIÓN
Primero peláis las patatas, las “quebráis” con una puntilla (se trata de cortarlas haciendo un pequeño corte y tirando para que no queden uniformes. Les ayuda a soltar más almidón y espesar la salsa de forma natural) y las reserváis.
Cortar la cebolla, el pimiento verde y el rojo y la zanahoria en juliana (trocitos pequeños).
Ponéis en la olla express unas cuatro cucharadas de aceite Olivalia y añadís todas las verduras y la cayena. Las rehogáis durante dos minutos añadiendo un poquito de sal.
A continuación, añadís la costilla de cerdo, previamente salpimentada a vuestro gusto.
Lo tenéis todo unos tres minutos, hasta que la carne tenga color y seguidamente añadís las patatas.
Le dais a todo una vueltas para que se mezclen los sabores y añadís la hoja de laurel.
A continuación el vaso de vino y el de caldo
Cerráis la olla express y según las indicaciones lo tenéis el tiempo y nivel que corresponda.
La mía al nivel dos durante 15 minutos.
Cuando haya transcurrido ese tiempo, lo probáis y lo corregís de sal.
Ya lo tenéis listo para servir.
A la hora de presentarlo en los platos, ponéis un poquito de perejil seco por encima del guiso, os quedará más vistoso.
Un truco: Si os queda muy claro el caldo, chafáis unas cuantas patatas del guiso antes de servirlo, os quedará una salsa más contundente.
Elena, espero que te guste el guiso y la dedicatoria!!
Garbanzos fritos “del Perejil”

Este plato lo probé por primera vez en Sevilla en la Taberna del Perejil en plena zona de La Giralda.
Un bar de esos “especiales” que encuentras de vez en cuando y que merece la pena visitar si vais por allí.
El otro día en casa de mi hermana Alicia los preparamos y quedaron espectaculares. Os paso la receta para que los pongáis en práctica.
INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS
2 Botes de garbanzos en conserva
1 Cebolla media-grande
1 Diente de ajo
Chorizo picante (al gusto)
1 Cucharada sopera de harina
1/2 Cucharada sopera de pimentón (dulce o picante al gusto)
1 Pastilla de caldo de carne
Aceite de oliva virgen extra Arbequina Olivalia
Agua
Sal
ELABORACIÓN
Primero cortar la cebolla a cuadritos pequeños y sofreir en unas cuatro cucharadas de aceite. Cuando empiece a ponerse transparente, añadís el chorizo picante cortado también en trocitos pequeños.
Tenéis todo junto durante aproximadamente un minuto y (una vez lavados bajo el grifo y escurridos) añadís los garbanzos a la sartén.
Un minuto más todo junto y añadís agua hasta que se cubran los garbanzos. A continuación la pastilla de caldo de carne desmenuzada, a la sartén con todo. Con cinco minutos al fuego será suficiente.
Mientras se van mezclando los sabores en esta sartén, ponéis en otra con aceite, unas dos o tres cucharadas, el diente de ajo troceado muy fino, la cucharada de harina y el pimentón.
Cuando comience a tostarse la harina (lo sabréis porque empieza a ponerse marrón) añadís esta mezcla a la sartén donde tenéis los garbanzos.
Todo junto otra vez unos dos minutos y listo para servir.
Si dejáis que repose una o dos horas, tendrá mucho más sabor.
Mejillones escabechados “A Bodeira”
Este plato es realmente espectacular. Siempre me han dado miedo los “escabechados”, no se porqué he tenido la sensación de que era complicado hacerlos, tanto de los mejillones como de las carnes como el conejo o el pollo (que por cierto mi amigo Jesús “El Baño” lo borda).
Hace tiempo que estaba detrás de esta receta que me ha pasado mi amiga Nines Dieste, magnífica cocinera y mejor persona, que podéis comprobar personalmente en el Restaurante A Bodeira Taberna en O Grove (podéis visitar su página de facebook https://www.facebook.com/pages/A-Bodeira-Taberna/118763501548671 para comprobarlo vosotros mismos). Merece la pena de verdad tanto el lugar como sus recetas y sobre todo la atención con los amigos que van a degustar sus maravillosas viandas.
Al turrón…!! en este caso a los mejillones escabechados.
INGREDIENTES PARA 1 K. DE MEJILLONES
1 Malla de 1 Kgr. de mejillones.
½ Vaso de vino blanco.
½ Vaso de aceite de oliva Virgen Extra Olivalia.
½ Vaso de vinagre de manzana u otro suave.
3 Dientes de ajo.
2 Hojas de laurel.
1 Cucharada de pimentón dulce.
½ cucharada de pimentón picante (opcional).
Unos granos de pimienta.
ELABORACIÓN
Primero prepararemos los mejillones al vapor, o sea, después de pasarlos por un poco por agua para quitar la arenilla que sacan las cáscaras, los pondremos en una cazuela con un chorrito de vino blanco, los tapamos y los tenemos al fuego hasta que se abran.
Una vez estén abiertos, los sacamos de las cáscaras, les quitamos con unas tijeras las “barbas” y los reservamos.
A continuación ponemos en una sartén el medio vaso de Aceite de Oliva Virgen Extra Arbequina Olivalia a calentar y cuando esté a temperatura, sofreímos los dientes de ajo en láminas o con un golpe será suficiente, a vuestro gusto.
Cuando estén los ajos casi sofritos, incorporáis los mejillones y les dais unas vueltas, con cuidado que salpicarán (tened a mano una tapa), con tenerlos medio minuto es suficiente, si no, se quedan demasiado duros. Para evitar que salpiquen podéis pasarlos antes por papel absorbente y secarlos bien.
Los retiráis de la sartén y añadís al aceite las hojas de laurel y la pimienta en grano un poco machacada en el mortero. Separáis del fuego e incorporáis inmediatamente los pimentones, tostándolos, pero con cuidado que no se quemen. Ojo con el picante, si reserváis unos días los mejillones subirá el sabor picante. Si no le ponéis picante no pasa nada en absoluto, así que a vuestro gusto, como siempre.
Por último añadís el vinagre de manzana u otro suave, mezcláis bien el escabeche y lo volcáis sobre el recipiente con los mejillones. Si queréis bajar un poco la fuerza del vinagre, es el momento de reducir un poco la salsa cociéndola durante unos minutos antes de volcarla sobre los mejillones. Un consejo: Utilizar un vinagre suave, no demasiado fuerte, si no predominará tanto el sabor del vinagre que no disfrutaremos del sabor de los mejillones. Esto, como con el pimentón, a vuestro gusto.
Dejamos que atemperen y estarán listos para comer en cuanto estén fríos del todo, aunque tendrán el mejor sabor a los dos días de haberlos cocinado, así que paciencia (si podéis).
Buen provecho y que os salgan como los de la foto!!
Tapa rápida
Hoy toca tapa para estos días festivos. Esos días en los que aparece en casa cualquier familiar o amigo sin avisar y necesitas algo rápido, bueno, barato y distinto para quedar bien.
Aquí te paso la respuesta a todas esas preguntas.
INGREDIENTES PARA 12 TAPAS
12 Rebanadas de baguette finas
6 Filetes de jamón serrano (de Teruel preferentemente)
12 Tiras de pimiento de piquillo de lata
12 Huevos frescos de codorniz
Aceite de oliva virgen extra Olivalia
Sal de escamas
ELABORACIÓN
Cortar las 12 rebanadas de pan de baguette (si son finas la tapa quedará más curiosa). Ponerlas en un plato grande o fuente donde lo vayáis a presentar en la mesa.
Encima de cada trozo de pan, ponéis una tira de pimiento de piquillo de lata. Da igual que esté frío, porque se templará con el jamón y el huevo.
Una vez que tengáis todas las tiras sobre los trozos de pan, ponéis un poquito de sal de escamas encima de cada tira (no mucha porque el jamón ya le dará sabor).
Una vez hecho esto, ponéis en una sartén unas cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra Olivalia y cuando tenga la temperatura suficiente, freís los filetes de jamón. Una vez fritos a vuestro gusto (si los freís mucho estarán muy fuertes de sabor) los cortáis por la mitad y los vais disponiendo encima de las tiras de pimiento de piquillo que tenéis sobre el pan.
Una vez hecho esto, añadís a la sartén un poco más de aceite Olivalia y vais friendo los huevos de codorniz y los ponéis sobre el jamón completando la tapa.
Para darle más brillo a la tapa, ponéis una chorradita de aceite de oliva virgen extra Olivalia por encima una vez terminadas .
Una exquisitez, sencillísima de hacer y barata.
Ideal para visitas imprevistas!!!
Espero que os guste.
Sardinas picantes en escabeche

Aunque en realidad el proceso de escabechado es otro, he decidido llamarlas así por la similitud en el resultado final con las escabechadas.
Tenía mi hermana unas sardinas congeladas (aun seguimos de okupas) y se me ocurrió dejarlas hechas así ya que no sabíamos cuando las íbamos a comer y con este proceso duran varios días en la nevera, aunque he de deciros que creo que duraron unas dos horas (hasta que se enfriaron).
INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS
12 Sardinas frescas medianas
1/2 Vaso de vinagre
4 Dientes de ajo
1 Cucharilla de pimentón (dulce o picante a tu elección)
2 Cayenas
Harina
Aceite de oliva virgen extra OLIVALIA
ELABORACIÓN
Primero hay que limpiar bien las sardinas, lo más cómodo es que se lo digas a tu pescater@, pero si te va manejar los pescados (a mi me chifla desde que mi madre me ponía en el fregadero de casa a limpiar todo el pescado que compraba), tienes que quitar la cabeza y las tripas, pasarlas bien por agua y frotándolas de la cola hacia la cabeza quitarles la mayoría de las escamas que puedas para que queden suaves al tacto y sobre todo al paladar.
Una vez que las tengas limpias, las secas bien con un papel absorbente de cocina y las reservas en un plato.
Pones en una sartén un buen chorro de aceite de oliva extra arbequina OLIVALIA y mientras se calienta, pasas las sardinas por harina, quitando el exceso dándoles unas palmaditas por cada lado hasta que quede la justa para que no espese mucho la salsa luego.
Cuando tengáis el aceite a la temperatura adecuada, freís las sardinas, no mucho tiempo porque se os pasarán y la carne quedará muy seca. Una vez fritas a vuestro gusto, las reserváis en el recipiente donde las vayáis a dejar marinando con la salsa que haremos a continuación.
Una vez sacadas las sardinas de la sartén y en ese mismo aceite no muy caliente (si está muy caliente se os quemará el ajo y no hay nada peor que el sabor de ajo quemado) añadís los cuatro dientes de ajo cortados a láminas y las dos cayenas hasta que empiecen a dorarse los ajos. Una vez que las láminas de ajo cojan un color beige o marrón clarito, añadís el medio vaso de vinagre.
Ojo con acercar la cara a la sartén en este momento porque el vinagre suelta un vapor muy fuerte y no os va a gustar.
Cuando lo hayáis tenido un minuto en el fuego y el vinagre empiece a perder la fuerza, añadís la cucharadita de pimentón (dulce o picante) y lo removéis durante dos minutos.
Ya podéis añadir este brebaje por encima de las sardinas fritas.
Dejadlas reposar hasta que estén a temperatura ambiente o incluso frías estarán buenísimas.
Espero que os gusten y las hagáis estos días.
Esta misma receta la he hecho con boquerones e incluso con chicharro (al horno con esta salsa después de asado) y están exquisitas.
Sopa de cebolla gratinada
Primeros días de ocupas y ya estamos con nuevos guisos. Hoy me ha enseñado mi hermana Alicia un plato no muy complicado y verdaderamente exquisito y además uno de los preferidos de mi cuñado Fonder.
Os va a gustar seguro y como parece que se aproxima frío, os va a venir de miedo para combatirlo. Lo que se dice un plato de cuchara contundente de verdad.
INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS
5 Cebollas medianas
2 Litros de caldo de pollo o de agua (con 2 pastillas de caldo de carne disueltas)
12 Rebanadas de pan del día anterior
1 Cucharada sopera rasa de concentrado de carne (Bovril)
2 Cucharadas de postre de Maicena disueltas en agua fría (un vaso)
Queso Emmental para gratinar
Aceite
ELABORACIÓN
Trocear la cebolla en trozos ni muy pequeños ni muy grandes y reservar.
Trocear las rodajas de pan en dos o tres trozos cada rebanada y reservar.
Poner en la olla Express 2 cucharadas de aceite de oliva y añadir la cebolla troceada. Sofreír durante aproximadamente tres minutos. Una vez hecho esto, añadís los dos litros de caldo de pollo o el agua con las pastillas de caldo de carne disueltas.
Cerrar la olla Express y tenerlo durante aproximadamente unos 5 minutos. Cada olla Express tiene indicaciones de cuanto tiempo y a que nivel se hacen las verduras, la mía al 1 durante 5 minutos. Transcurrido este tiempo, retirar la olla del fuego y dejar que baje sola.
Poner abundante aceite en una sartén y cuando esté caliente, freír los trozos de pan que previamente tenemos cortados. Retirarlos a un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Cuando la olla Express nos lo permita, abrir y añadir el pan frito, la cucharada de Bovril y las dos cucharadas de Maicena disueltas en agua fría.
Dejar que suba el hervor, corregir de sal (podéis añadir un poquito más de Bovril) y retirar del fuego.
Colocar en recipientes individuales resistentes al horno, ponerle a cada uno un poco de queso Emmental para gratinar y meterlo en el horno durante 5 minutos en posición gratinado. Depende del horno el tiempo de gratinado puede variar, así que, cuando lo veáis a vuestro gusto lo sacáis y ya está preparado para servir en la mesa.
Como os he comentado es un plato contundente y que para los días de frío intenso os va a dejar el cuerpo como un spa.


